lunes, 13 de julio de 2015

Tres puntos que me dolieron mas a mi que a el.

Era miércoles, y una de esas tardes tranquilas, sentado en mi oficina, el olor a café pasado, listo para iniciar una jornada de trabajo, suena el teléfono, del otro lado mi hija Flavia, con una voz de preocupación pero con cierto calma me dice que Gabriel se había caído y se había hecho un corte a la altura de la ceja, mientras que escuchaba el llanto de mi pequeño en el fondo del auricular. Había que actuar, le dije que en unos minutos llegaría una movilidad a recogerlos, mientras me contactaba con mi papá para que llamara al doctor de la familia y nos atiendan pronto. Llegué a la clínica primero, a los minutos llegó mi hijo y mi esposa, tenía la ceja hinchada y sangrando levemente, se abalanzó a mis brazos apenas me vio, entramos a la clínica, el doctor aun no llegaba, mi hijo estaba calmado, ya no lloraba, mi esposa estaba muy nerviosa, ver la ropa de su hijo ensangrentado le asustó.
El doctor llega, le revisa la herida que parecía un ojo mas que tenía, nos dice que hay que ponerle 3 puntos, y que uno de los dos (mi esposa y yo) teníamos que entrar con mi hijo, el mas valiente , y bueno yo ya había estado antes en el quirófano por motivo de  mi esposa, una fue cuando dio a luz a mi hija mayor y otra cuando la operaron de la vesícula. Estaba acostumbrado a ver cortes y heridas, y hace unos meses estuve en ese tópico, cuando mi papá tuvo un corte profundo en su mano y su muñeca, entonces era el indicado para esa misión. Entramos con mi hijo al tópico lo siento en la camilla, lo preparo anímica mente para el momento, esta vez no se trataba de una nebulización, si no de algo mas doloroso quizás, el doctor me dice que para estos casos lo mejor es envolverle sus brazos con unn pequeña manta, lo hecho a mi hijo en la camilla, el se asusta empieza a lloriquear, una enfermera lo sujeta bruscamente, la miro fijo a los ojos y le digo: "Yo lo envuelvo, es mi hijo, no es un paquete", retira sus manos de forma rápida, mira a su demás compañeras, mi hijo ya no solloza sino llora, el doctor le dice a una de las enfermeras que le tome los pies, y a la otra enfermera que le sujete la cara suavemente, empieza la pequeña cirugía, anestesia directa a la herida, mi hijo sigue llorando, mas de susto, que de dolor, mientras yo le digo, que ya va a pasar, que ya nos vamos a ir casa, mientras por dentro mi corazón se partía a mil, era mi primera experiencia de esa naturaleza, experiencia que no deseo volver a pasar, el doctor coloca el primer punto, y la voz de mi hijo en llanto que me decía; "papi, ya no, ya no, vamos a casa papi", y en un momento por mi mente me imaginaba empujando al doctor y a las enfermeras por allá mientras tomaba a mi hijo en brazos y huía de la clínica, pero tuve que ser fuerte y esperar toda la pequeña cirugía, ya faltaba poco, mi hijo se seguía desesperando. Por fin el doctor termina, lo siento a mi hijo en la camilla, el me abraza fuerte, y mira para todos lados buscando a los culpables, lo alzo y le pregunto ¿quienes fueron hijo?, el me señala al doctor y a una enfermera, yo le digo: "Ya hijito no te preocupes, ya se donde viven, haremos parecer que fue un accidente", mi hijo me responde con voz tierna: "Ya papi", todos nos reímos en el tópico, ellos creen que yo bromeaba...... bueno si estaba bromeando.
Salimos del lugar, el regresa a casa, yo regreso a la oficina, y fue allí donde a solas en mi refugio de siempre me quebré recordando las escenas mientras le ponían los puntos. 
Aunque luego pienso, cuanto nos gustaría que nuestros hijos no sufran y todo sea felicidad para ellos, pero lamentablemente no lo podemos evitar, no siempre estaremos a su lado, ellos recién están empezando a vivir, y todo un camino por seguir, vivencias por enfrentar, como padre no voy a poder evitar que derramen sus lagrimas pero si puedo ser esa mano que se pose en su hombro cuando estén tristes, puedo ser ese hombro donde ellos se refugien para posar sus lágrimas, puedo ser ese abrazo que necesitan cuando todos le han fallado, puedo y debo ser el amigo y protector, pero sobre todo el que no les falle, porque si les fallo, mi mano en su hombro, sus lágrimas en mi hombro, mi abrazo, será una acción mas como el de todos los demás.


2 comentarios:

  1. Es cierto uno quiere evitar cualquier sufrimiento a sus hijos!! yo me hubiera hechado a llorar con él en el tópico!!! no por que soy mujer o débil, siempre he sido fuerte, la fortaleza de mi mamá cuando murio mi papá o en casos bravos,............... pero una vez que eres madre o padre............ es otra cosa, el dolor de ellos es insoportable!!!! he sentido tu dolor en la narración! bendiciones!

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  2. Una situacion bastante dura ... Ojala pudieramos estar en todo momento con ellos ...

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