martes, 24 de junio de 2014

MI PRIMER MUNDIAL

Fue el mundial de Italia 90 donde empecé a tomarle importancia a los mundiales de Futbol aunque ese mundial no vi ningún partido por televisión, todos los escuché por radio, pero si sabía quiénes eran los jugadores por las figuritas del álbum.
Mi papá un coleccionista de Revistas como el Grafico y Ovación, la cual yo ojeaba y leía y conocía mucho sobre las historias de los mundiales pero no solo conocí de futbol, sino mucho más allá empecé a conocer de la cultura de los países, sus capitales, su moneda, su idioma y me di cuenta en ese mundial a los 10 años que era mucho más que futbol, que era una fiesta multicultural, ese mundial las imágenes de las jugadas solo estuvieron en mi imaginación por la narración de la transmisión en radio, pero nunca vi una jugada ya que por aquel entonces el viejo televisor de casa se había malogrado, creo que eso contribuyó a que mi mente hoy sea rápida para crear e imaginar.
Luego vino el mundial de USA 94, estaba en secundaria había una inmensa expectativa en mi , no solo porque ya conocía algo más de cultura, sino porque era mi primer mundial que lo vería en televisión, ya no tenía que imaginarme ninguna jugada, lo podía ver y a colores, ya no estaba el viejo televisor a blanco y negro, ya había pasado a mejor vida, en el colegio el intercambio de figuritas en el recreo a hablar de mundial, a la salida a seguir cambiando figurita, y cuando había un partido importante nos poníamos de acuerdo para enfermarnos y no ir a clases, ese mundial lo viví cada partido, mi favorito era Brasil y Argentina, grité eufórico el gol de Caniggia a Nigeria, me entristecí cuando Rumania eliminó a Argentina,  sufrí con el Brasil – Holanda, celebré el titulo de Brasil, soñé con que un día Perú estaría jugando allí, ya no sueño con eso, mas fácil será nacionalizarme de otro país.

Hoy este mundial 2014 me trae ciertos recuerdos de ese primer mundial, mi hija tiene casi la misma edad de mi primera experiencia mundialista, y aunque no sabe mucho de futbol ni los nombres de los jugadores, pero se sienta a ver junto a mi cuando llega del colegio y me pregunta ¿Quiénes están jugando? Y después de darle la respuesta ella empieza a cantar la canción de las Américas y allí se da cuenta por quien tiene que hacer barra, porque en el colegio le han enseñado que somos hermanos, los países de Latinoamérica somos hermanos, veo a mi pequeñin sentarse conmigo y aunque no tiene idea lo que hacen allí tantos hombres con una pelota el mira con cierto detenimiento, después se aburre y se pone a garabatear mi fixture del mundial que llevo en mi billetera, lo llevo porque cabe en ella, pero también porque me lo regaló mi hija, y lo firmó por no decir garabateó mi hijo. 

Y tal vez para Qatar 2022 mi hijo con 9 años ya le preste atención al mundial, ya me haga comprarle figuritas para su álbum, ya esté Perú jugando, ya se halla ido Burga.

domingo, 15 de junio de 2014

9 años escuchando "Feliz Día del Padre"

Llevo nueve años recibiendo mensajes de felicitaciones cada tercer domingo de junio, pero………  que pasaría si así como le decimos a nuestros hijos para navidad que si no se portan bien en el año no tendrán regalos, creo que lo mismo debe suceder con nosotros los padres, si nos portamos mal, no nos van a dar regalos ni nos van a saludar en nuestros días.
Ser padre para mi es todo un reto, fui padre a los 24 años de una niña, de la cual cuando nos enteramos del embarazo de mi esposa, ambos queríamos y sentíamos que sería mujer, las ecografías lo confirmaron, el entusiasmo de tenerla en brazos era cada vez más intensa, hasta que nació, con ella aprendí a madurar pero al mismo tiempo volvía a ver programación infantil, me volví consentidor, pero por ratos renegón, hoy ella es una niña de 9 años, muy independiente en sus ideales, con muchos sueños como niña, iniciativas para el arte, pero con dificultad para hacer presentaciones en público, es mi princesa, mi heredera, mi primogénita. La veo crecer muy rápido y es allí donde me pregunto ¿en qué momento creció? ¿Me habré perdido algo importante en ella mientras crecía? Y rápidamente vienen a mi memoria ciertas acciones en las cuales estuve presente, como el enseñarle a manejar bicicleta, llevarla al colegio en su primer día, estar en todas sus presentaciones del colegio, y el día que hizo su promoción de Inicial, tuve la osadía con unos amigos que me apoyaron a interpretar un cuento y actuar en él.  Es celosa, muy celosa, cuando alguien no le cae, me lo dice, me advierte, me pregunta, me interroga.

Hoy a sus nueve años, quiere conocer más, hemos hablado de todo, programas infantiles, cosas de la vida, política, y ahora con la fiebre del mundial, hasta de futbol, ya que el mundial no solo se trata de 22 hombres pateando una pelota y un hombre de negro o de amarilla favoreciendo al equipo que la cae mejor, el futbol mundial también es cultura, y recuerdo que aprendí a esa misma edad que hoy tiene mi hija, sobre los países de Europa y Sudamérica con sus respectivas capitales, hoy le habló de lo que vivimos cada día de lo que se ve en televisión e internet, no quiero cerrar los ojos porque siento que cuando los abra ya será una adolescente y me estará preguntando sobre los casos del corazón. Mientras tanto le sigo haciendo su lonchera para el colegio y oramos juntos en su cama antes de dormir.
Luego está mi pequeño mi “loco” como le digo, lo tuvimos después de 8 años, una desventaja de él, encuentra a su padre con un poco más de edad y con menos agilidad y dinamismo, pero hago el esfuerzo por estar físicamente a su altura en dinamismo y energía, con Gabriel fue una forma de reindivicación de los errores que con Flavia cometí, o de lo que me perdí,  con Gabriel pude disfrutar de contemplar su pequeño rostro pegado a mi pecho en las noches de madrugada caminando por el pasillo de mi casa mientras lo hacía dormir, acompañado de un fondo musical suave y relajante. Una experiencia que siempre quedará marcada en mi aunque cuando el sea grande tal vez no recuerde. Es un infante muy enérgico y dinámico con el no necesito de ir a un gimnasio ya que va de aquí para allá como una pequeña saeta, en busca de nuevas aventuras dentro de la casa, un pequeño explorador de cajones y cuanta puertas se les cruce en su recorrido.

Hoy cuando ya está por culminar este día mi único anhelo es que cuando ya peine canas, cuando pase los 40 y 50, seguir siendo ese amigo, ese cómplice, ese héroe para ellos, y el reto más grande de mi vida es en seguir siendo un ejemplo para ellos.