Domingo 14 de Junio, muchos hacían planes para ver el primer partido de Perú, en esta Copa América, el rival de turno Brasil, muchos nos sentíamos eliminados por el grupo que nos tocó, al menos un empate ante Venezuela era el anhelo, pero como templado masoquista que siempre cree en ese amor que le falla una y otra vez allí estaban los hinchas peruanos, y digo estaban porque a la verdad no sentía mucha ilu
sión y ganas de ver el partido, no vi ningún amistoso previo a la copa, no hice planes para ese domingo ver el partido, mi esposa tenía que salir, me quedé con los niños en casa, faltaba poco menos de 30 minutos para el partido, reviso las redes sociales, observo cierto optimismo en los hinchas, contactos suben sus fotos con sus polos peruanos previo al partido, y uno que otro peruano sin identidad con polo de Brasil haciendo barra por ellos, y fue allí donde me dije, soy Peruano, orgulloso de serlo, nuestra autoestima en progreso, y tengo que serlo en las buenas y en las malas, como muchos de mis contactos que orgullosos mostraban sus polos oficiales, yo estaba cómodo en mi casa, con un viejo polo blanco que uso como pijama, entré al cuarto de mi hija en busca de una colcha para tapar a mi pequeño que se había quedado dormido, veo un grueso plumón rojo en su armario, lo tomo, me paro frente al espejo, y empiezo a pintarlo mismo bebe frente a una pared, le pido a mi hija que me tome una foto, la subo a facebook, algunos me comentan que soy un iluso por creer en Perú, solo sonrío con sarcasmo, empieza el partido, Perú sorprende con un gol, la alegría dura poco, Brasil empata, en mi mente decía: "lo mismo de siempre, se viene la goleada ahorita", pero vi a un Perú diferente, un Perú que se jacta de sus riquezas naturales, arqueológica y de su gastronomía, un Perú, jugando con orden, disciplina e identidad, sobre todo esto ultimo IDENTIDAD, eso que nos falta a los peruanos para ser mejores en lo bueno que ya sabemos hacer, y no sentirnos menos frente a los extranjeros.
Esa tarde de domingo no solo vi a un Perú diferente, sino que fue la primera vez que vi un partido de fútbol con mi hija completo, o mejor dicho la primera vez que ella se sentaba a mi lado a ver un partido, bastó 20 minutos para explicarle las reglas del fútbol y el sistema de la Copa América, lo captó al toque, en el segundo tiempo ya tenía alguien con quien comentar, ella también lo hacía, sufrimos el gol de Brasil al ultimo minuto, se termina el partido sus palabras de ella fueron: "Los Brasileños ganaron de chiripa, Perú jugó bien"; y de verdad era una versión nueva y diferente de Perú que me hizo creer en que esta vez sería diferente, así vinieron los demás partidos, todos enfrentados con el mismo espíritu, y orden táctico, hasta que vino el Partido con Chile, la verdad no parecían jugadores peruanos, al menos no de esos que yo acostumbraba a ver en los últimos años, esa garra que pusieron en este partido y la forma de como tocan al balón, creo que por fin entendieron que el fútbol es un deporte de equipo y se juega en equipo, que el Perú está en un proceso de despertar, que se tienen que hacer cambios y mejorar la imagen, que ya no se nos mire como los últimos, los pobrecitos, los facilitos, sino que nos teman, que cuando seamos locales, el estadio lo haga sentir así, esto no ha terminado, el viernes luchamos el tercer puesto, se viene luego las eliminatorias y el próximo año, la Copa América Centenaria, así que a seguir hinchando con mi viejo polo blanco pintado a plumón, como un niño pinta sus ilusiones, como una nación pinta sus sueños y hambres de triunfos y glorias.
P.D. Zambrano no te culpo, si yo tuviera a un chileno frente a mi en un partido así, hubiera hecho lo mismo, pero me iba yo expulsado y el se quedaba inválido, para la próxima has bien las cosas.




























