miércoles, 5 de octubre de 2016

CAMPANITA......... lo que se hereda no se hurta

Hay un refrán que dice: "De tal palo, tal astilla", aunque mas se usa expresión, cuando el hijo hace algo malo, pues también debe aplicarse cuando el hijo hereda el talento del padre. Muy pocos hijos han heredado el talento excepcional del padre, lo vemos en deportistas, en músicos, actores, empresarios, muchos de sus hijos no han conseguido el talento de sus progenitores, otros incluso han querido aventurarse a ser como el padre, pero han tenido que vivir bajo el cliché de "el hijo de........." y nunca despegaron por nombre propio. Nuestra historia de hoy es sobre la historia de un joven payaso, pero con años en el arte de hace reír, hijo de un reconocido payaso en Chincha, que tuvo que luchar contra el cliché de ser llamado "el hijo de Willy", y ser reconocido por su propio nombre, por su propio talento.


EL HIJO DE WILLY.
José desde muy niño  veía un programa de payasos en la televisión, el aprendió a hablar mucho antes de caminar, y jugaba a ser payaso era un pequeño parlanchin. Cuando su papá iba a sus shows, el quería acompañarlo, la sangre de clown que llevaba corriendo por sus venas estaban en plena efervescencia. No hacía otra cosa que jugar a ser payaso, quería ser uno de ellos. Y fue así que a los 3 años ante tanta insistencia a su papá, fue llevado a un show por navidad en lo que era antes la Textil Copeco, esa experiencia marcó su vida y su carrera, desde esa fecha cada vez que podía acompañaba a su papá a los diversos show, pero no fue si no hasta los 11 años que tuvo la oportunidad de hacer su primer show completamente solo, poco a poco fue ganando experiencia, pero aunque su nombre que se había puesto era campanita, todos le seguían llamando el "hijo de Willy".
Así tuvo que vivir unos años de su carrera artística, viviendo a la sombra del padre, incluso algunas personas rechazaron sus servicios cuando Willy decía que enviaría a su hijo, eso a el no le entristecía ni le desanimaba, si no que mas bien se esforzaba en cada show para que la gente conozca de su talento, y algunos clientes que habían rechazado sus servicios los encontraba en otra fiesta, se enteraban que era el hijo de Willy y se lamentaban de no haberlo contratado.

EN BUSCA DE LA INDEPENDENCIA.
Aunque en algunos shows sigue haciendo dupla con su padre, poco a poco fue haciéndose de un nombre propio, de no ser llamado el hijo de willy si no de su nombre propio CAMPANITA.
El sabía que desde que terminaría el colegio se dedicaría a ser payaso, no pensaba en otra cosa que hacer de ese arte una carrera profesional. Y aunque su mamá le insistía que debía estudiar otra carrera, el sabía lo que quería ejercer, igual para que mamá esté tranquila estudió en Senati la carrera de Computación e Informática, terminó la carrera, le entregó el titulo a su mamá y le dijo: Mamá acá está la carrera que tu querías que yo estudie, ahora voy a capacitarme en lo que quiero ser profesional", y fue así que viajó a Lima para estudiar en talleres de maquillaje, clown, malabarismo, globoflexia. y así innovar para presentar nuevas propuestas para el público que lo contrataba. Y es así como se atrevió a traer una nueva forma de maquillaje para payasos, muy distinto a lo que se tenía acostumbrado. Gracias a esa innovación y el proponerse a ser diferente, es que fue haciéndose poco a poco de un nombre propio, ya la gente lo empezaba a llamar Campanita, como a el le gustaba que le digan.

LAS BENDICIONES DE SER PAYASO.
Campanita está agradecido con la vida por el talento que puso en su mano, Gracias a ese arte ha podido conocer hermosos lugares, maravillosas personas, y también a la mujer de su vida.
Fue en Ica en un pasacalle por el Día del Payaso Peruano, a la cual no pensaba asistir, que conoció a la que hoy es su esposa. Recuerda que fue a amor a primera vista, ella vestida de dalina, el vestido de payaso. En la noche habría una cena para todos, y tenían que ir vestidos normal. El llega a la reunión, ella estaba allí, mirando por todos lados buscando a alguien, el pasaba por su lado pero ni lo miraba, Y es que ella lo había visto en la tarde con maquillaje, un chico blanco y alto, pero en la cena estaba el chico alto pero no era tan blanco como en la tarde, el se volvió a presentar, y la conquistó. Hoy trabajan juntos, tienen muchos proyectos, que irán realizando poco a poco.

ANECDOTAS EN SU CARRERA.
Como en la misma vida, siempre hay contraste, recuerda de dos episodios uno muy diferente del otro.
Uno fue cuando lo llevaron a hacer un show al cementerio, a la tumba de una niña, fue algo raro para ellos. luego la señora los llevó a su casa y allí había hecho una fiesta con invitados, era un cuadro bien contrastado celebrar a alguien que había fallecido.
El otro episodio que recuerda fue en un baby shower, la futura mamá entró en un ataque de risas que terminó por romperse la fuente, el bebé estaba por llegar, el show tenía que terminar, se llevaron a la mujer al hospital.

Cada show que realiza es una experiencia nueva y diferente, sabe que este arte es una preparación constante, muy aparte de los ejercicios y ensayos, un buen payaso debe ser culto, estar al tanto de los acontecimientos nacionales e internacionales, saber de política, deporte y espectáculos. Y aunque algunas personas no lo han contratado porque dicen que es un payaso sano que habla lisuras, igual el sigue fiel a su estilo para un púbico que le gusta el estilo de Campanita.












































martes, 27 de septiembre de 2016

Kenneth Castillo y los futuros campeones mundiales.


























No hay "Castillo" que conozca que no esté relacionado al deporte, y en este caso no es la excepción. Kenneth Castillo, un joven amante del Boxeo, que hoy se ha trazado un gran reto, preparar a futuros campeones de Box. Comparte su tiempo entre su trabajo como ejecutivo de ventas de una empresa de telefonía móvil y su pasión por el box y la enseñanza de este deporte que tiene en su lista a chinchanos como campeones mundiales y sudamericanos.


SU INICIO EN EL BOX Y LOS HERMANOS ZAMBRANO
En el año 1992 El Gobierno Peruano y el de Cuba hacen un convenio de apoyo al deporte, llegan al Perú entrenadores cubanos, y a Chincha envían tres entrenadores para Atletismo, Voley y Boxeo.
El entrenador cubano Santín De la Torre estuvo a cargo de preparar semilleros en este deporte, Kenneth con 14 años, se une a este grupo para aprender a boxear, y llega a formar parte de la selección de Boxeo de Chincha, junto con los hermanos Jhon y Carlos Torres, los hermanos Raúl y Carlos Zambrano, y Cesar Guerra a quien le decían "La esperanza Blanca", participando en un campeonato nacional, donde Chincha obtuvo el primer lugar en aquella competición, el trabajo duró 4 años, el convenio se terminó, y por algún momento el sueño de algunos de ellos durmió junto a sus esperanzas de ser campeones. Y que tan importante es que los niños sueñen, pero también que alguien los incentive, los prepare.

Después que los cubanos se fueron, el grupo se esparció cada uno por su lado, Kenneth, se olvidó del Box por algún tiempo, el desánimo se apoderó de el, lo invitaron a formar parte de la selección nacional de boxeo, pero no se presentó, y sus sueños quedaron allí.

UN AMOR QUE VUELVE A RENACER.
Dice una frase: "Donde hubo fuego, cenizas quedan", y eso fue lo que pasó con Kenneth, estudió una carrera, puso un negocio, luego trabajó en una entidad financiera, hasta que volvió al Perú su mentor el gran Santín, y aunque Kenneth con algunos kilos de más se propuso volver a entrenar no tanto para competir si no para estar en forma y es que cuando algo apasiona, te atrae, te seduce. Santín empezó a trabajar con una nueva generación de niños, a lo cual Kenneth lo apoyaba en sus ratos libres, y en algún momento lo apoyó dándole alojamiento ya que quienes lo contrataron dejaron de pagarle. Al poco tiempo Santín regreso a su natal Cuba, Kenneth se quedó preocupado por los chicos a los que le estaban desvaneciendo sus sueños, la historia se estaba repitiendo.

KENNETH:  EL ENTRENADOR.
El sabía que en Chincha hay talento, y por eso que en Enero del año pasado presenta un proyecto al Municipio de Pueblo Nuevo para preparar niños y adolescentes en el boxeo, el Alcalde aprueba el proyecto y le dan un espacio en el Poli deportivo, instalan un ring, y allí empieza la aventura con este grupo de futuros boxeadores, donde cada integrante tiene sueños, sueños de gloria, de grandeza, de victoria, han visto la derrota de cerca con sus familiares que renunciaron a sus sueños o que simplemente no soñaron. Pero estos chicos quieren ser diferentes, quieren lograr los que sus padres no lograron, está aprendiendo que para lograr algo en este vida la perseverancia y disciplina es muy importante, cada niño, cada adolescente, cada joven con una historia diferente.

Tiene en su grupo a los hermanos Mendoza; Pipi y Camilo "El Titán", que casi todas las tardes caminan o en algunos caso corren desde el centro poblado el Juncal hasta la Plaza de Armas de Alto Larán, para tomar su colectivo y dirigirse a Pueblo Nuevo dejándolos en la Av. Principal, y desde allí de nuevo corren unas 10 cuadras hasta llegar a su lugar de entrenamiento, ambos tienen mucho talento y potencial, podemos decir que con un trabajo bien planificado llegarían a ser campeones mundiales. Camilo el menor de los dos, de 10 años, se mide con chicos muchos mayores que el, es el engreído del grupo, y también el que mas come, donde incluso a acuñado una frase propia "Yo como de todo, menos piedra ni veneno", ambos hermanos junto a su primo Chiqui, vienen desde el Juncal cada tarde a entrenar.

Así como ellos cada integrante tiene una historia diferente, está Manuel, que vive con su madre y su padrastro, quienes lo apoyan mucho en este deporte, quiere ir avanzando, comparte su tiempo entre los estudios y el Boxeo. Está Paolo uno de los mayores del grupo, ha sido sub campeón nacional, ayuda a Kennet en la preparación de los muchachos, al igual que "El Paisa"que busca salir adelante, trabajando, atendiendo a su hija y entrenando, sabe que si quiere lograr algo tiene que sacrificarse mucho.

El Grupo lo completan los hermanos Jesús y Jorge, que todas las tardes después del salir del colegio, corren al gimnasio que ha acondicionado Kenneth en su casa para los que estudian en la tarde y solo pueden entrenar en la noche. Está Jefrey que sueña con ser abogado, un chico muy disciplinado y estudioso, todos sueñan con ser grandes, con ser mejores.
Este grupo ha participado en competencias fuera de Chincha, han ido a Lima, Pisco, Ica y hasta Nazca donde recuerda que fueron con poco dinero y no tuvieron para cenar, pasaron hambre en esa salida, pero lo ven como una anécdota, y los desafía a ser mejores.

El camino recién está empezando para ellos, y Kenneth lo sabe, aunque muchas veces no hay apoyo de las autoridades, el trata de apoyarlos a todos, no se desanima, su mejor recompensa es la evolución de cada uno de los chicos, como han ido progresando en lo deportivo y en lo personal. Cada sábado en las mañanas el grupo se dirige a las plazas de algunas zonas de la ciudad para hacer demostraciones y captar nuevos valores. Es hora de que Chincha vuelva a ser la ciudad Cuna de Campeones, pero para lograr eso se necesita del apoyo de chinchanos de corazón, podemos apoyar con bidones de agua, frutas como la naranja, con dinero para cuando los chicos viajen a presentaciones fuera, con vitaminas para mejorar su rendimiento, o hasta con un par de bicicletas para los hermanos Mendoza, que vienen desde el Juncal, cualquier tipo de ayuda es bienvenido desde lo mas pequeño, hasta lo mas grande, lo que su dadivoso corazón desee dar.

Si usted desea apoyar lo puede hacer llamando al siguiente número: 946281265 y pregunte por Kenneth Castillo, el que está llevando a estos niños, adolescentes y jóvenes a soñar con ser mejores.