Hay un refrán que dice: "De tal palo, tal astilla", aunque mas se usa expresión, cuando el hijo hace algo malo, pues también debe aplicarse cuando el hijo hereda el talento del padre. Muy pocos hijos han heredado el talento excepcional del padre, lo vemos en deportistas, en músicos, actores, empresarios, muchos de sus hijos no han conseguido el talento de sus progenitores, otros incluso han querido aventurarse a ser como el padre, pero han tenido que vivir bajo el cliché de "el hijo de........." y nunca despegaron por nombre propio. Nuestra historia de hoy es sobre la historia de un joven payaso, pero con años en el arte de hace reír, hijo de un reconocido payaso en Chincha, que tuvo que luchar contra el cliché de ser llamado "el hijo de Willy", y ser reconocido por su propio nombre, por su propio talento.
EL HIJO DE WILLY.
José desde muy niño veía un programa de payasos en la televisión, el aprendió a hablar mucho antes de caminar, y jugaba a ser payaso era un pequeño parlanchin. Cuando su papá iba a sus shows, el quería acompañarlo, la sangre de clown que llevaba corriendo por sus venas estaban en plena efervescencia. No hacía otra cosa que jugar a ser payaso, quería ser uno de ellos. Y fue así que a los 3 años ante tanta insistencia a su papá, fue llevado a un show por navidad en lo que era antes la Textil Copeco, esa experiencia marcó su vida y su carrera, desde esa fecha cada vez que podía acompañaba a su papá a los diversos show, pero no fue si no hasta los 11 años que tuvo la oportunidad de hacer su primer show completamente solo, poco a poco fue ganando experiencia, pero aunque su nombre que se había puesto era campanita, todos le seguían llamando el "hijo de Willy".
Así tuvo que vivir unos años de su carrera artística, viviendo a la sombra del padre, incluso algunas personas rechazaron sus servicios cuando Willy decía que enviaría a su hijo, eso a el no le entristecía ni le desanimaba, si no que mas bien se esforzaba en cada show para que la gente conozca de su talento, y algunos clientes que habían rechazado sus servicios los encontraba en otra fiesta, se enteraban que era el hijo de Willy y se lamentaban de no haberlo contratado.
EN BUSCA DE LA INDEPENDENCIA.
Aunque en algunos shows sigue haciendo dupla con su padre, poco a poco fue haciéndose de un nombre propio, de no ser llamado el hijo de willy si no de su nombre propio CAMPANITA.
El sabía que desde que terminaría el colegio se dedicaría a ser payaso, no pensaba en otra cosa que hacer de ese arte una carrera profesional. Y aunque su mamá le insistía que debía estudiar otra carrera, el sabía lo que quería ejercer, igual para que mamá esté tranquila estudió en Senati la carrera de Computación e Informática, terminó la carrera, le entregó el titulo a su mamá y le dijo: Mamá acá está la carrera que tu querías que yo estudie, ahora voy a capacitarme en lo que quiero ser profesional", y fue así que viajó a Lima para estudiar en talleres de maquillaje, clown, malabarismo, globoflexia. y así innovar para presentar nuevas propuestas para el público que lo contrataba. Y es así como se atrevió a traer una nueva forma de maquillaje para payasos, muy distinto a lo que se tenía acostumbrado. Gracias a esa innovación y el proponerse a ser diferente, es que fue haciéndose poco a poco de un nombre propio, ya la gente lo empezaba a llamar Campanita, como a el le gustaba que le digan.
LAS BENDICIONES DE SER PAYASO.
Campanita está agradecido con la vida por el talento que puso en su mano, Gracias a ese arte ha podido conocer hermosos lugares, maravillosas personas, y también a la mujer de su vida.
Fue en Ica en un pasacalle por el Día del Payaso Peruano, a la cual no pensaba asistir, que conoció a la que hoy es su esposa. Recuerda que fue a amor a primera vista, ella vestida de dalina, el vestido de payaso. En la noche habría una cena para todos, y tenían que ir vestidos normal. El llega a la reunión, ella estaba allí, mirando por todos lados buscando a alguien, el pasaba por su lado pero ni lo miraba, Y es que ella lo había visto en la tarde con maquillaje, un chico blanco y alto, pero en la cena estaba el chico alto pero no era tan blanco como en la tarde, el se volvió a presentar, y la conquistó. Hoy trabajan juntos, tienen muchos proyectos, que irán realizando poco a poco.
ANECDOTAS EN SU CARRERA.
Como en la misma vida, siempre hay contraste, recuerda de dos episodios uno muy diferente del otro.
Uno fue cuando lo llevaron a hacer un show al cementerio, a la tumba de una niña, fue algo raro para ellos. luego la señora los llevó a su casa y allí había hecho una fiesta con invitados, era un cuadro bien contrastado celebrar a alguien que había fallecido.
El otro episodio que recuerda fue en un baby shower, la futura mamá entró en un ataque de risas que terminó por romperse la fuente, el bebé estaba por llegar, el show tenía que terminar, se llevaron a la mujer al hospital.
Cada show que realiza es una experiencia nueva y diferente, sabe que este arte es una preparación constante, muy aparte de los ejercicios y ensayos, un buen payaso debe ser culto, estar al tanto de los acontecimientos nacionales e internacionales, saber de política, deporte y espectáculos. Y aunque algunas personas no lo han contratado porque dicen que es un payaso sano que habla lisuras, igual el sigue fiel a su estilo para un púbico que le gusta el estilo de Campanita.







































































































