A tan solo una cuadra de la Plaza de Armas de Chincha, en un lugar pequeño pero acogedor se encuentra "La Julita" Pizzas y Pastas, con una variedad de presentaciones y ese sabor especial que solo el horno a la leña nos sabe brindar.
Pero posicionarse en nuestra ciudad y lograr que su producto sea conocido y llegue a encandilar a los paladares mas exigentes no fue fácil. Detrás de este creciente éxito, hay una historia de sacrificio, luchas, decepciones y desafíos, pero también de inspiración.
TODO INICIÓ EN MADRE DE DIOS.
Irwin Delgado natural de Puerto Maldonado, aprendió el arte de hacer pizza en la frontera con Brasil en la ciudad de Ñapari, trabajando en el fundo de un hacendado descendiente de italianos de apellido Vignolo, en aquel lugar tenían un horno artesanal, en donde dos veces a la semana preparaban comida italiana, ya sea pizzas o pastas, a el lo apreciaban mucho la familia del señor Vignolo y lo sentaban a la mesa a comer juntos con ellos y fue allí donde observando, aprendió a preparar las pizzas.
Estudió en Senatí la carrera de guía de turismo, en donde le enseñaron de todo, desde atención al cliente, tender camas y cocinar, fue allí donde confirmó su pasión por la cocina ya que en las clases era el que mejor preparaba los platos.
EL INICIO DE UNA AVENTURA.
EL hermano de Irwin, llegó a Chincha a trabajar en la construcción de la sede de Perú LNG en pampas Melchorita desde que se colocó la primera piedra, considerado un fanático de las pizzas, no encontró en esta ciudad la pizza con sabor a horno artesanal, con ese rico sabor a leña. Le convence a Irwin a que se venga a Chincha y abrir una pizzería, llegando a Chincha un 9 de Febrero del 2014 para aventurarse en esta nueva experiencia gastronómica y empresarial.
Recuerda sus inicios en Chincha no fue nada fácil, cuando el llegó ya su hermano había alquilado el local, así que Irwin y todo su conocimiento en maderas, fue ambientando el local, elaborando e instalando todos los detalles, fueron días de arduo trabajo, incluso noches en donde se quedaba a dormir en el local echado en el suelo.
EL PRIMER AÑO
Abren las puertas al público un 10 de marzo del 2014, se preparaban para una inauguración a lo grande, con presencia de muchas personas, pero solo asistieron el padrino acompañado de su familia que era un compañero de trabajo de su hermano, y el albañil que hizo el piso.
Los primeros meses la presencia de público era muy poco, Irwin empezó a perder la paciencia, en más de una oportunidad llamaba a su hermano para decir que lo dejaba todo y que se regresaba a su tierra, a lo cual su hermano lo animaba a seguir adelante y no renunciar, le mostraba vídeos motivacionales, o libros de auto ayuda y para emprendedores. Irwin cambiaba de opinión y seguía con el negocio.
Al cumplir un año de atención, en una madrugada le roban todo sus equipos de cocina, esa amarga experiencia esta vez no lo desanimó a Irwin y prosiguió adelante empezando de nuevo desde cero.
EL SEGUNDO AÑO.
Después de sufrir el robo, Irwin se desafió a salir adelante, el sabía que sus pizzas eran buenas, pero le faltaba publicidad, fue allí donde empezó a usar facebook para promocionar a la "Julita", el buen sabor de sus producto no solo estaba en redes sociales si no que aun la gente lo recomendaba a sus amistades, cada día trata de posicionarse mejor y ofreciendo una pizza agradable, en la actualidad, las personas ya no necesitan acudir al su local para saborear de la exquisita pizza si no que un buen porcentaje de sus clientes lo piden a delivery, siendo uno de sus pizzas más solicitada la denominada "4 estaciones".
Para Irwin lograr lo poco pero importante que viene realizando, no hubiera sido posible sin la ayuda anímica y material de su hermano mayor, el amor y motivación de su esposa. y la inspiración de su pequeño hijo Valentino Nahuel, además de otras personas que creyeron en el y lo animaron y motivaron a salir adelante como la señora Doris Sandoval, entre otros. El tiene en mente seguir creciendo y para lo cual está preparando novedades para sus fieles clientes que pronto los dará a conocer.
"La Julita" pizzas y pastas. lleve ese nombre en honor de su mamá la señora Julia que falleció cuando el tenía 10 años de edad.
Si usted aún no ha probado las pizzas de "La Julita" los animo a vistar su local en la calle Artemio Molina 110 - Chincha Alta (espalda de la Iglesia Santo Domingo)
Por: Quique Ronceros F.
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