lunes, 10 de noviembre de 2014

¿Porque Creo en Dios?

En este camino de la vida, hay muchas veces que por todo lo malo que nos ha pasado dejamos de creer, podemos asistir a alguna iglesia, pero aun en el fondo de nuestro ser dejamos de creer, nos volvemos escépticos, y aunque hemos escuchado de milagros que han sucedido, igual dejamos de creer. Yo era una de esas personas, asistía a una iglesia, hablaba de que había un Dios poderoso, pero muy dentro en mí dudaba si de verdad ese Dios en quien creía y a quien le oraba era realmente poderoso. Pero un día todas esas dudas se disiparon de mi mente, y eso sucedió hace 8 años cuando mi hija Flavia tenía solo 6 meses de nacida, le detectaron displasia de cadera, donde nos decía que habría que hacerle una cirugía, colocarle una férula de yeso por unos seis meses para que pueda caminar, la llevamos a tres especialista, y los tres nos dijeron lo mismo, nos confirmaron el diagnóstico, y nos derivaron a la Clínica San Juan de Dios, de solo escuchar el nombre de la clínica una serie de imágenes pasaron por mi mente y mi alma se estremeció, pero tenía que ser fuerte y enfrentar la situación, se lo comunicamos a nuestros familiares, hubo preocupación en todos, nos contactamos con una tía en Lima para que nos ayudara con los contactos y sacar la cita en la clínica San Juan de Dios.
Llegó el día de nuestra cita, salimos de madrugada de Chincha, teníamos que estar a las 8 en la Clínica, llegamos, yo estaba nervioso, muy nervioso, entramos al lugar, mi corazón se quebrantó al ver a los niños que se atendían allí, sentía dentro de mí que no podía más, pero debía mostrarme fuerte para que mi esposa se sienta fuerte, pero cada pasillo que avanzaba cada niño que veía era aun más dramático, esperando en la sala, mi esposa conversa con una señora, le cuenta el porque de nuestra presencia en el lugar, la señora le dice que su hijo tenía lo mismo y lo operaron, que pasar la noche allí era bien feo, escuchar a tu hijo llorar y no poder hacer nada, emocionalmente yo no podía más, tomé a mi hija en brazos, no quería seguir escuchando más, le dije a mi esposa que caminaría por allí con mi nena, que me avisara al celular cuando nos llamen para la consulta.Camine y caminé con mi hija en brazos, caminé por varios pasillos, hasta que llegué a un pasillo donde no había ni una sola persona, ese pasillo se volvió mi refugio a mi desesperación y angustia, con mi hija recostada a mi pecho, me acordé que en la Iglesia a donde yo asistía hablaban de un Dios Poderoso, un Dios que hace milagros y prodigios.
Y fue así donde creo que hice una de mis oraciones más profundas y sinceras a Dios, y aunque por mis malos actos no tenía cara de pedirle nada a Dios, le dije muchas cosas en oración, pero lo que recuerdo que le dije y me salió de lo más profundo de mí fue: "Dios mío tú que lo sabes todo y me conoces, si tú sabes que estoy preparado como padre para soportar una operación de mi hija y verla en esas condiciones, hazlo que la operen y que todo sea un éxito, pero si tú crees que emocionalmente soy débil y no soportaría ver a mi hija así, sánala por favor Dios mío, demuéstrame que eres un Dios que hace proezas".......a los segundos me llama mi esposa que nos tocaba entrar al consultorio, entramos a ver al doctor, mi tía Loli nos acompañaba, una mujer profundamente religiosa, el doctor nos atendió muy amablemente, le contamos el caso, miró las placas y todo lo que habíamos llevado, el doctor ponía cara de que algo era extraño, mi corazón latía a mil, revisó una y otra vez todo, nos dijo echen a la niña en la camilla, la examinó, no nos decía nada mientras la examinaba pero ponía cara de asombro, la termina de revisar, nos dice que la vistamos, el se sienta en su escritorio, y nosotros esperando que nos diga cuando la van a programar para su operación el nos dice, "su hija no tiene nada", y yo le digo, como que no doctor, nosotros la hemos traído porque le detectaron ese problema, el doctor me vuelve a repetir que no, que ella no tiene nada, yo le insisto que la vuelva a revisar ,. ...... el doctor me responde con mucha calma y una paz que transmitía y me dice: "Créeme, su hija está sana, su hija no tiene nada, su hija hará su vida normal"........Cuando escuché la palabra "Créeme", sentí que algo dentro de mí decía, "tu hija ha sido sanada, no es acaso lo que me pediste", el doctor seguía hablando, no escuché lo que decía, seguía escuchando a esa voz en mi interior que me calmaba y me daba paz, mientras veía como mi tía, le besaba la mano al doctor una y otra vez en señal de agradecimiento............Y es desde esa fecha que creo en Dios, no porque otros me hablaron de el, creo en Dios por lo que pude experimentar en mi vida, mi hija tiene hoy 9 años, corre, salta, con total normalidad.
Mi hija y una foto reciente haciendo sus actividades.



 Radiografía tomada cuando le diagnosticaron el problema.

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